When Your Lover Has Gone

What happens

¿qué pasa when your lover has gone

y descubres que los que se pusieron tristes,

melancoliques

comme toi

are no longer there, have gone too

y que no queda nada del pasado que lamentar,

nadie se recordará del amante

o de su canción?

 

Sí, es cierto,

se fue el amante

and the melody stopped lingering on.

Se fue el amante, per-

haps, sans doute

l’amant se marchó, elskeren blev væk

mais l’amor, kærligheden

se quedó en tantos rasgos, in

so many traits, so many strokes,

autant

d’allures, autant de mots.

Words that are songs, songs

That are feelings, faces

In the crowd.

Gesichte, ansigter, identidades

que no corresponden con nadie

en concreto,

pero que brillan en esa palabra,

ce mot incrusté dans le mur qu’entoure

l’église de Sainte Foy,

la santa Fe

que no era más que una chavala

cuando murió for using

the wrong word for the same thing.

 

When your lover has gone

And the rain starts falling

på Solitudevej,

la Calle de las Lamentaciones

Solitarias

de mi niñez,

what do you say? ¿Cuál es la palabra, de qué

color es la piedra

preciosa

y de qué país ha venido?

¿Quién fue

el príncipe que puso

la piedra en su diadema?

¿De qué país, from

what land? How

did he arrive?

 

Avec le vent

tout s’en va, tout

s’enlève

som stenen i diademet, som

navnet på din elsker

comme le mot que dijiste

with the wrong accent, den

gale accent,

l’accent equivocado.

 

When your lover has gone

Like a stone, a gem

in the wall of the saintly girl,

the little Saint

Fides,

whose name is Faith

Fe, foi. Ma foi

I believe, not in miracles

or perhaps I do

en milagros,

mirakler,

underværker som stenen

vi ikke så i første omgang. La pierre

que fut violée

par notre ignorance,

forced into a place where it did not

belong.

Non pas sa véritable place

Like the wrong word in the right place, or

the right word en un lugar

equivocado. Que ni

la memoria quiere devolver.

 

How do we find that stone?

¿Qué nombre de qué piedra?

And which wall

shall witness our wailing, nuestras

lamentaciones?

 

When our lover has gone,

but love remains –quédese

el amor–

la fe basta,

faith is all we need

for the word to fall into place, for

at ordet kan finde

sin plads og sin mening.

 

Al fin lo que importa

Es reconocer, forstå,

realize

that what matters is not who

we look for, lo que buscamos,

l’important n’est pas

la chose cherchée, sinon

la chose rencontrée,

and love and faith,

stone or gem or pierre

will matter and belong because

we found it

at the adequate moment, à l’heure

precise.

Une retrouvaille, a

discovery whose value

is the coincidence, la

coincidence,

det heldige sammentræf,

la coincidencia significativa.

 

Y la piedra, the rhythm,

the word,

la palabra dans sa place

just in time

 

before the wind rises

et tout s’en va.

 

© Peter Wessel 2016

La historia del jazz y el musical de Broadway. Arquetipos del sueño americano

jazzporpeterw

La etiqueta “Made in the USA” apenas tiene cien años de vida. Durante los meses de septiembre, octubre y noviembre impartiré un curso que seguirá los caminos que llevaron a la creación de un lenguaje musical y unos valores culturales que acabaron dando coherencia y personalidad a una nacion que, a principios del siglo XX, para los europeos, todavia no era más que un sueño difuso y lejano, aunque un sueño muy añorado.

En los últimos años los grandes “musicals” de Broadway están experimentando un “revival” en España y también hay un creciente interés por el jazz. Sin embargo, poca gente sabe de dónde viene esta música sincopada, raíz de toda la música popular occidental. No sabe que es el más genuino producto del “American dream”, soñado por dos pueblos que vivían su diáspora en EEUU – el de los inmigrantes judíos ashkenazi huidos de Rusia y el de los negros traídos de África como esclavos– y que ha sido instrumental para el cumplimiento de este sueño fundamentalmente democrático. El motivo de este curso es procurar una perspectiva histórica y antropológica del “Great American Songbook” (el cancionero norteamericano) para su mayor disfrute y de paso derrumbar eventuales prejuicios relacionados con la cultura estadounidense.

La estructura del curso es cronológica: seguirá la evolución de la música americana desde principios del siglo XIX hasta la “generación del ‘68”, haciendo hincapié en canciones que se han convertido en “clásicos de la música popular” o “jazz standards”. Hay cuatro grandes capítulos y cada uno abarcará dos sesiones:The promised land:

1. The promised land: 1820-1880. Buscando América
2. Tin Pan Alley: 1880-1929. Haciendo América
3. Canciones de Broadway y Hollywood: 1929-1955. This land is your land, this land is my land
4. The Heritage: Post 1963. Songs of protest, songs of love.

Mi enfoque es eminentemente antropológico: aunque vamos a escuchar muchísimas maravillosas canciones interpretadas por los mejores artistas, estudiar la letra y la música y conocer los autores de canciones especialmente significativas, no dejaré de emplear una perspectiva sociopolítica.”

Este curso se puede considerar como la continuación del curso que di en el Centro Sefarad en la primavera del 2015, aunque la asistencia al curso anterior en absoluto es un requisito para sacar pleno provecho del curso de este año. En esta ocasión pondré énfasis especial en el periodo de 1955-1963 marcado por los movimientos de los derechos civiles, las reivindicaciones de los artistas negros de su patrimonio cultural, la efervescencia de la escena musical y poética y el estigma de la drogadicción. 

El curso comenzará el martes 20 de septiembre y se impartirá cada martes de 19 a 20:30 h. Terminará la segunda semana de diciembre. Son 15 horas de clase. Durante el curso los asistentes recibirán semanalmente documentación por correo electrónico.

Precio 50€/mes (total 150€).
Lugar: Centro Sefarad Israel
Palacio Cañete
Calle Mayor 69
Madrid

Inscripción: Peter Wessel
e-mail:
pewessel@gmail.com
teléfono: (+34) 657 02 22 50
https://pewesselblog.wordpress.com

 

 

 

 

 

 

 

Los orígenes del jazz, “jazz standards” y el musical de Broadway como arquetipo del sueño americano

Un curso musical y antropológico de Peter Wessel

La etiqueta “Made in the USA” a penas tiene cien años de vida. Durante los meses de abril y mayo impartiré un curso que seguirá los caminos que llevaron a la creación de un lenguaje musical y unos valores culturales que acabaron dando coherencia y personalidad a un territorio enorme, escasamente poblado por tribus indígenas y sin otras leyes que las naturales que, con una velocidad vertiginosa, había sido poblado por emigrantes de muchas nacionalidades del llamado “viejo mundo” y los esclavos que éstos, una vez establecidos, importaron de Africa.

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En los últimos años los grandes musicals de Broadway están experimentando un revival –una renovada popularidad– en España y también hay un creciente interés por el jazz. Sin embargo, poca gente sabe de donde viene esta música sincopada, raíz de toda la música popular occidental. No sabe que es el más genuino producto del “American dream”, soñado por dos pueblos que vivían su diáspora en EEUU –el de los inmigrantes judíos ashkenazi huidos de Rusia y el de los negros traidos de África como esclavos– y que ha sido instrumental para el cumplimiento de este sueño profundamente democrático. El motivo de este curso es procurar una perspectiva histórica y antropológica del “Great American Songbook” (el cancionero norteamericano) para su mayor disfrute y de paso corrigir eventuales malentendidos relacionados con la cultura estadounidense.

La estructura del curso es cronológica: seguirá la evolución de la música americana desde principios del siglo XIX hasta la “generación del ‘68”, haciendo hincapié en canciones que se han convertido en “clásicos de la música popular” o “jazz standards”. Hay cuatro grandes capítulos y cada uno abarcará dos sesiones:

1. The promised land: 1820-1880. Buscando América
2. The Birth of Jazz / Tin Pan Alley: 1880-1929. Haciendo América
3. Canciones de Broadway y Hollywood: 1929-1955. Pennies from heaven.
4. The Heritage: Post 1963. Songs of protest, songs of love

Mi enfoque es eminentemente antropológico: aunque vamos a escuchar muchísimas maravillosas canciones, interpretadas por los mejores artistas, y en muchos casos estudiar la letra y la música y conocer los autores de canciones especialmente significativas, no dejaré en ningún momento de verlas en una perspectiva sociopolítica.

El curso empezará el martes día 14 de abril de 2015 y se dará cada martes de 19 a 20:30 h. hasta el 2 de junio. Son 8 martes. El precio es 100 euros en total, a pagar 50 euros al principio de cada mes. Se puede asistir a clases sueltas abonando 15 euros.

Lugar:
Centro Sefarad Israel
Palacio Cañete
C/ Mayor 69
Madrid

Inscripción:
Peter Wessel
e-mail: pewessel@gmail.com
teléfono: 91 530 89 97 / 91 657 22 50
https://pewesselblog.wordpress.com/

Recital músico-visual de DELTA

Presentación Delta, Casa del Lector, Peter y Salva

El martes próximo, 24 de marzo, daré en el Centro Sefarad Israel un recital músico-visual de mi libro de polyfonías “Delta” en un mano a mano con el clarinetista Salvador Vidal y la artista Dinah Salama, cuyas obras para el libro se proyectarán. El acto, que se puede considerar un preludio al curso sobre la historia del jazz y el musical de Broadway que impartiré en el mismo centro durante los meses de abril y mayo, será presentado por Enrique Bernárdez, catedrático de filología inglesa y traductor de literatura danesa y poesía islandesa medieval y moderna.

Quiero ver@s a tod@s: amigos, lectores, escuchantes. Deltamantes.

24 de marzo, 19.00 horas
Palacio de Cañete (Mayor, 69)
Acceso gratuito

http://www.sefarad-israel.es/Delta_la_poes%C3%ADa_multiling%C3%BCe_de_Peter_Weiss

La poesía de Inger Christensen frente a la obra de Amadeo Gabino

UN PERFORMANCE PLURI-SENSORIAL EN LA SIERRA DE RIAZA (SEGOVIA)

De lo sólido a la transparencia. expoerimento 12

https://www.facebook.com/events/394075854091898/?pnref=story

Por qué soy Charlie

Emperor_Clothes_01Dinamarca tiene tradición satírica-demócrata

Admito que tuve mis dudas antes de sustituir mi retrato en Facebook por la declaración-confesión de que “soy Charlie”. Sé la facilidad con la que “la máquina de hacer pasta” sabe desviar cualquier movimiento contestatario para luego –convirtiéndolo en moda– aprovecharse de él, y a pesar de ser danés (o tal vez precisamente por esa razón) tengo un rechazo casi físico a formar parte de una agrupación, sea cual sea su meta. Nunca me he afiliado a ninguna iglesia, formación política, asociación deportiva u ONG. Sin embargo, he participado en un sinfín de manifestaciones.

En cierta manera veo el movimiento espontáneo y popular de protesta contra las matanzas en Charlie Hebdo muy en el espíritu del pueblo de Fuenteovejuna. Estoy –o, mejor dicho– estamos en contra de todas las dictaduras: las ideológicas, las religiosas, las financieras y las de género y por un momento nuestros nombres e identidades importan menos. No porque tengamos miedo de las represalias, sino por razones estratégicas: a los dictadores y líderes con agendas fascistas y xenófobas como los y las que ahora están intentando destruir Europa les da pánico cuando se encuentran enfrentados con la multitud en vez de tenerla sumisa gritando “heil!”. Y cuando la multitud además está hecha de individuos libres y no adoctrinados que saben reír y mofarse de ellos pierden los estribos y muestran sus auténticos y verdaderos rostros.

Nosotros, cuando volvemos de la manifestación y cuando recuparamos nuestra identidad indomable no nos callamos: utilizamos todos los recursos a nuestro alcance para defender la sociedad libre, tolerante y plural que nos ha costado unas cuantas guerras. He sido formado como periodista en Dinamarca, el país de Hans Christian Andersen, autor de “El traje nuevo del Emperador”, y donde se publicaron las primeras viñetas caricaturescas contra la intolerancia yihadista. Viví mis primeros años como padre y poeta en el París post-sesentayocho. Había autocares grises de los CRS en todas la esquinas y policía que filtraba a la gente delante las verjas de los Jardines de Luxemburgo, pero los árboles no dejaban de sacar hojas frescas en primavera, Leo Ferré cantaba “Paris quand tu es débout…” y Wolinski nos hacía reír con sus dibujos obcenos y rebeldes en “Hara Kiri” y “Charlie Hebdo” dejando a la vista las vergüenzas de obispos, reyes, golpistas, dictadores y demás fanatismos.

Por eso me identifico con los mártires del humor de Charlie Hebdo. Hay que defender, no sólo “la libertad de expresión”, pero sobre todo la libertad del humor corrosivo. Es la más revolucionaria, la más viva y, por eso, la más temible y más eficaz herramienta para mantener estable la democracia. Wolinsky, Charb, Cabu y Tignois no eran racistas, como insinúa Richard Seymour en la revista de la izquierda norteamericana “Jacobin”. No eran anti-árabes, ni siquiera eran anti-musulmanes. Si tenían fobia a algo era la fobia a la represión, al dogmatismo e ideologías fanáticas. Por eso reivindicaban el derecho de sacar una revista “bête y méchant” (tonta y de mala leche). Y por eso no temo reirme con ellos. Por eso soy Charlie.